viernes, 24 de octubre de 2014

Concepto de Karma

Las religiones más antiguas del mundo se refieren al principio de Causa y Efecto, y a tener la fortaleza para responder por cada uno de nuestros actos, sin mentir ni mentirnos.
Somos humanos, tenemos conciencia y discernimiento lógico. Esta propiedad no empezó con el supuesto homo sapiens sapiens. Somos una especie diferente, que se caracteriza por su capacidad de tomar conciencia de nuestras acciones e intenciones.
El Principio de Causa y Efecto nos rige desde entonces.

Por qué es así, es imposible saberlo, aunque quiénes creen en una Conciencia Superior, en Dios, no encuentran dificultades para justificarlo y entenderlo.

Si Dios, la Providencia o lo que fuera nos pone dificultades es porque aún cree en nosotros. Las dificultades son pruebas, para enmendarnos.

Si no somos dignos nuestro espíritu será aniquilado.


Cargarnos de Energía

Somos energía. Nos cargamos de energía. A mayor energía mayor elevación y potencia.

Esa energía sólo se obtiene de la naturaleza y de los astros, del Universo.

Las emociones dan energía; los riesgos dan energía.

La Ley Natural es la Ley de Reciprocidad


Debe devolverse en la medida en que se recibe, pero es preciso recibir para tener qué devolver.

Dar para recibir.
Recibir para dar.

"Todo es Espíritu"

Porque todo posee inteligencia y voluntad, y es imperecedero.

Los sobrevivientes del diluvio

Esta cultura idílica, en convivencia comunitaria igualitaria, es lo que se conoce como "El Paraíso". Y aunque la modalidad material era de supervivencia, la modalidad espiritual era muy poderosa.
Esto sucedió desde 11.500 hasta 5.100 años.


En algunos lugares se extendió hasta hace 500 años y aún hasta el presente. Si bien con la avanzada del modernismo les fueron arrasados sus derechos y sus territorios; ahora algunos gobiernos intentan compensar y suavizar ese shock.


Culturas de los sobrevivientes en Europa


Dimensión planetaria de la civilización prediluviana

El doctor Bleicher (1.891) y el marqués de Vibraye (1873) defendían la dimensión planetaria de la civilización prediluviana, ya que según ellos el cristal de roca brasileño había aprovisionado a las poblaciones de los yacimientos de la Vézère en el Este de Francia (Masson, 1981).